Hallan un dron comercial en el jardín de la Casa Blanca

Un empleado gubernamental lo pilotaba y sobrepasó por accidente el perímetro


Personal de seguridad inspecciona el lugar en que cayó el dron / SUSAN WALSH (AP)

La seguridad de la Casa Blanca vuelve a ser noticia. El Servicio Secreto de Estados Unidos ha abierto una investigación después de hallar en la madrugada del lunes un pequeño aparato comercial pilotado a distancia en el jardín de la residencia de la familia presidencial. El incidente no supuso ningún riesgo de seguridad en el complejo en el centro de Washington. El presidente Barack Obama y su esposa Michelle están en India de viaje oficial, pero sus dos hijas permanecen en la capital estadounidense.

Un empleado gubernamental pilotaba el dron con fines recreacionales y sobrepasó por accidente el perímetro de protección de la residencia presidencial, según el diario The New York Times, que cita la versión dada por el individuo -que no trabaja para la Casa Blanca- al Servicio Secreto. El aparato es de unos 60 centímetros de diámetro y del modelo quad copter, que se puede comprar en Internet por alrededor de 150 dólares.

Personal del Servicio Secreto -el ente encargado de proteger al mandatario estadounidense y una treintena de personas- vio al dron volando a una baja altitud a las 3:08 hora locales justo antes de caer en la parte sur del complejo de la Casa Blanca, detrás de la fachada principal de la residencia. Tras localizar el artefacto, se estableció una “alerta inmediata y cierre del complejo” hasta que el dron fue examinado, según un comunicado del Servicio Secreto. Una portavoz del ente, citada por el Times, declinó revelar si existe un plan de protección contra hipotéticos drones armados.

El suceso llega a los cuatro meses de que un hombre lograra saltar la reja exterior de la fachada principal de la Casa Blanca, correr por su jardín y abrir la puerta de entrada de la residencia. El fallo de seguridad provocó la dimisión de la directora del Servicio Secreto. En paralelo, una revisión independiente determinó la necesidad de construir una mayor reja exterior y contratar a más agentes de seguridad.

A las pocas semanas de ese incidente, otro hombre logró saltar la misma reja pero fue parado en el jardín. Ambos episodios -que se unen a los escándalos por abuso de alcohol de algunos agentes de seguridad en viajes en el extranjero de Obama– han abierto un debate sobre la protección del presidente y la eficiencia de su cuerpo de seguridad. Y sobre el equilibrio entre la protección de la Casa Blanca y el hecho de que siga siendo accesible para los cientos de turistas que diariamente la fotografían de cerca.

El incidente del artefacto aéreo llega, además, en pleno debate entre los reguladores estadounidenses sobre cuál debe ser la normativa que rija el uso de drones comerciales con fines agrícolas e informativos. Y también en un momento de creciente popularidad de los drones como juguetes recreacionales, lo que ha despertado preocupaciones de privacidad y de seguridad aérea. La Administración Federal de Aviación divulgó el año pasado un informe con incidentes con drones, entre ellos algunos que volaban cerca de la Casa Blanca y el Capitolio en Washington.

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