¿Quién fue el creador del hipertexto de la web y qué le inspiró para hacerlo?

 

1024px Sir Tim Berners Lee

Tim Berners-Lee creció en la periferia de Londres durante la década de 1960, y como muchos otros chicos de su edad (como Bill Gates o Steve Jobs), fue un gran aficionado a la electrónica. Sin embargo, Berners-Lee también era aficionado a otra cosa.

Desde pequeño, consultaba obsesivamente un libro que estaba por casa, un libro de la época victoriana cuyo título podía traducirse como “Averiguaciones a propósito de todas las cosas”, y que le permitía leer toda clase de curiosidades sin conexión entre sí. No había capítulos, ni temas asociados, todo era un caos que te permitía ir saltando caprichosamente de uno a otro tema.

Este libro y el placer que le proporcionaba saltar aleatoriamente por distintos temas le inoculó la idea de que nuestro cerebro funciona a través de asociaciones, no de jerarquías de temas rígidos. Ver una cosa puede hacernos pensar en otra. Por ejemplo, el color rojo de aquel vestido, pensamos en la sangre, de la sangre saltamos al miedo a la sangre, después a los miedos más generales del ser humano, luego al valor, etc.

En 1984, Berners-Lee empezó a trabajar en el CERN, que hoy alberga el gigantesco LHC, para trabajar en un grupo responsable de recopilar los resultados de todos los experimentos que se realizaban allí.

Crisol cultural

El CERN era un microcosmos donde las mentes más geniales, procedentes de las áreas de investigación más disímiles, colaboraban entre sí para obtener ideas más grandes. Berners-Lee se obsesionó con la idea de crear un sistema que permitiera que la gente pusiera en común sus opiniones a fin de que trabajara unida.

Fue entonces cuando Berners-Lee pensó en el hipertexto, tal y como explica Walter Isaacson en su libro Los innovadores:

El hipertexto, un concepto que le resultará familiar a cualquiera que navegue habitualmente por la Red, es una palabra o frase codificada de tal manera que, al clicar sobre ella, envía al usuario a otro documento o fragmento de contenido. Imaginado por Bush en su descripción de una máquina memex, el término fue acuñado en 1963 por el técnico visionario Ted Nelson, que fantaseaba con un proyecto muy ambicioso llamado Xanadú, jamás llevado a la práctica, en el que todos los fragmentos de información serían publicados con enlaces hipertexuales bidireccionales, hacia y desde la información relacionada.

Este NeXTcube usado por Berners-Lee en el CERN se convirtió en el primer servidor web.

En marzo de 1989, Berners-Lee ya tenía acabado su diseño y lo presentó a los altos directivos del CERN con una propuesta de financiación. La idea suscitó entusiasmo, pero también desconcierto. ¿Una “red” de notas en vez de un sistema fijo jerárquico? Afortunadamente, en el CERN trabajaba otra persona que había estado pensando en un concepto similar: Robert Cailliau, que unió fuerzas con él. Aquel proyecto de red fue bautizada como “World-Wide Web. Propuesta para un proyecto con hipertexto.

Berners-Lee y el científico de la computación belga Robert Cailliau propusieron en 1990 utilizar el hipertexto “para vincular y acceder a información de diversos tipos como una red de nodos en los que el usuario puede navegar a voluntad”.

La primera página de Internet fue creada por Tim Berners-Lee en 1991 mediante un computador NeXT. Desde entonces, Berners-Lee ha jugado un papel activo guiando el desarrollo de estándares Web (como los lenguajes de marcado con los que se crean las páginas web), y en los últimos años ha abogado por su visión de una Web semántica.

Fuente

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