Cable submarino conectará Latinoamérica y Europa sin pasar por EE.UU.

La Red Bella, proyecto apoyado por la Unión Europea, estará listo para 2017.

Las grandes compañías de Internet tienen sus oficinas centrales en Estados Unidos como también los grandes centros de espionaje como la NSA. ¿Cómo asegurar que el gobierno estadounidense no pueda meter su nariz en la red?Al parecer una de las opciones sería el despliegue de una red entre Latinoamérica y Europa que no pasará por territorio norteamericano.

La Red BELLA (Building Europe Link to Latin America), proyecto al cual la Unión Europea ha destinado 25 millones de euros, justamente pretende ser el bypassa los organismos de espionaje de los Estados Unidos, como la NSA. Hasta ahora el 90% del tráfico de datos mundial que viaja a través de fibra óptica puede ser interceptado por el organismo de espionaje estadounidense, según señalóEdward Snowden.

El Diario.es explica que la red BELLA y el cable EulaLink son mucho más que una conexión submarina. Este proyecto unirá a la Unión Europea con Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela a través de un cable terrestre. Si bien la comunidad europea dispondrá de 25 millones de euros para esta conexión, este fondo no será suficiente, por lo que existirá una colaboración público-privada.

El único cable directo sólo sirve para tráfico de voz.

El único cable directo sólo sirve para tráfico de voz.

En términos prácticos, el proyecto permitirá reducir el retardo a través de la comunicación directa, lo que se traduce a nuevas opciones de conectividad remota de sistemtas como el LHC de Ginebra o el Observatorio de Atacama en Chile.

Uno de los mayores interesados en el proyecto es Brasil, país que reaccionó fuertemente luego de las revelaciones de Edward Snowden. Recordemos que Dilma Rousseff canceló un viaje a Estados Unidos y potenció el desarrollo de un sistema de correo electrónico para los ciudadanos cariocas con el fin de resguardar al máximo su seguridad en la red.

Fuente: fayerwayer.com

Cómo aprenden los estudiantes con la tecnología

Los contenidos digitales permiten enseñar arqueología siguiendo en la clase un proceso de excavación real o componer música antes de tocar un instrumento. Es solo el principio

El presidente de la Fundación Santillana, Ignacio Polanco, se dirige a los asistentes en la XXIX Semana de la Educación. / BERNARDO PÉREZ

Para que los alumnos aprendan de una forma eficaz usando la tecnología deben darse cuatros premisas: que participen activamente, que exista cooperación con los demás estudiantes, que reciban un feedback inmediato de los trabajos o pruebas que realizan y que sepan aplicar lo que aprende en el mundo real. La tecnología les permite, por ejemplo, aprender arqueología siguiendo un proceso de excavación real en Perú; componer música incluso antes de aprender a tocar un instrumento, y crear comunidades virtuales de estudiantes de su edad de colegios de otros países con sus mismos intereses para intercambiar ideas e información. Así lo expone el documento Tecnologías para la transformación de la educación, presentado ayer en la inauguración de la XXIX Semana de la Educación de la Fundación Santillana y elaborado por el jefe de la División de Políticas Sectoriales, TIC y Educación de la Unesco, Francesc Pedró, con la colaboración previa de un grupo de expertos internacionales.

Sigue leyendo

¿Por qué un iPhone cuesta 47.600 dólares en Venezuela?

Una empleada de limpieza, en la sede del Banco Central de Venezuela. / MIGUEL GUTIÉRREZ (EFE)

María Verónica Fernández fue a ocho comercios de Caracas para agregar su nombre a una lista de espera para comprar un teléfono móvil que ni siquiera le gusta. Después que le robaron su Samsung Galaxy S4 a punta de pistola en mayo, Fernández, de 24 años, inició un peregrinaje por las tiendas que los venezolanos conocen demasiado bien, en un país que tiene la inflación más alta del mundo, escasez crónica de alimentos y alta delincuencia.

“Es la misma sensación de impotencia como cuando uno tiene que ir a tres o cuatro supermercados en busca de papel higiénico o aceite o harina”, dijo Fernández. Tras varias semanas de espera, compró un Samsung Galaxy Fame, un teléfono más simple con menos funciones. “Por lo menos, si me lo roban, no me dolerá tanto”.

Sigue leyendo