El diseño informático se rinde a la usabilidad y las plataformas unificadas

La llegada de smartphones y tablets ha obligado a los diseñadores informáticos a plantear nuevas interfaces más sencillas de utilizar, ágiles y multiplataforma

Apple marcó un antes y un después en la forma en que de diseñaban las interfaces y plataformas informáticas. Bajo la batuta de Steve Jobs y compañía se rechazaron algunos de los principios del diseño vigentes hasta ese momento, como los menús con múltiples opciones y los colores vivos, en favor de nuevos cánones como la sencillez, el blanco como fondo por excelencia y la facilidad de uso como máxima principal.

Esta nueva forma de diseñar las aplicaciones, webs y programas informáticos sigue evolucionando día a día, transformada a su vez por la llegada de nuevas exigencias de los usuarios y de los nuevos dispositivos (como smartphones y tablets) en los que estos programas deben funcionar. En ese sentido, la irrupción de las pantallas táctiles ha obligado a adaptar la filosofía de diseño a un modelo mucho más simple, basado en pocos comandos fáciles de pulsar con los dedos y que ofrezcan una respuesta inmediata y ágil a los usuarios en movilidad.

Por ejemplo, los antiguos menús desplegables han dejado paso a las cajas de contenido (o baldosas, en el lenguaje impuesto por Microsoft), mientras que las tablas que antaño daban soporte a las aplicaciones de negocio también han quedado ocultas tras un manto de contenido gráfico que permita un análisis más inmediato y visual de la información. Y si hace unos años era necesario contar con manuales de uso de determinados programas para explotar sus máximas capacidades, ahora se busca que todo esté al alcance del usuario mediante menús predictivos y asistentes que guíen la experiencia del que ejecuta el programa para que no tenga que memorizar ningún paso: todo debe surgir de forma natural. Ese es, precisamente, el objetivo final: que hasta un bebé pueda reconocer intuitivamente el funcionamiento de un interfaz.

Plataformas unificadas

A la hora de concebir el diseño informático del futuro no sólo entran en juegos los factores relacionados directamente con la apariencia estética de las aplicaciones, sino también con el proceso por el que se desarrollan y ponen en funcionamiento. Así pues, la irrupción de smartphones y tablets en el mercado, superando incluso en uso cotidiano al ordenador de toda la vida, ha obligado a los diseñadores a plantear un nuevo escenario, donde la programación del software debe ser completamente multidispositivo.

Eso significa que, a la hora de diseñar cualquier nuevo programa, los profesionales están apostando cada vez más por formatos unificados que permitan ejecutar el software en dispositivos móviles (sea cual sea su sistema operativo), ordenadores e incluso televisores inteligentes sin apenas saltos de diseño, sin necesidad de reprogramar o ajustar los parámetros de cada aplicación y con una apariencia estética conforme y amigable en cualquier entorno.

Los diseñadores informáticos, en auge

Con todo ello, cada vez son más las empresas que cuentan con especialistas en diseño informático para asegurarse de que sus nuevas plataformas son acordes con las últimas tendencias del sector. No en vano, “las empresas que priorizan el diseño en sus negocios barren a las que no renuevan su forma de comunicar e interactuar con la sociedad”, afirman desde la institución educativa Esdima. Ello se debe a que, a día de hoy, el valor de los productos y los servicios se ha desplazado desde la producción hacia la captación y venta, con lo que el diseño en cualquier empresa es la clave para transmitir mejor que la competencia.

Desde el punto de vista del sector laboral, España ha sido una importante cantera de diseñadores y arquitectos que, gracias al nivel alcanzado y know-how, están siendo bien valorados fuera y dentro de nuestras fronteras, por lo que apostar por este sector es garantía de un trabajo bien remunerado. De hecho, un diseñador puede ganar al mes hasta 40.000 y un arquitecto hasta 60.000 euros, confirman desde la escuela de diseño.

Fuente