¿Por qué un iPhone cuesta 47.600 dólares en Venezuela?

Una empleada de limpieza, en la sede del Banco Central de Venezuela. / MIGUEL GUTIÉRREZ (EFE)

María Verónica Fernández fue a ocho comercios de Caracas para agregar su nombre a una lista de espera para comprar un teléfono móvil que ni siquiera le gusta. Después que le robaron su Samsung Galaxy S4 a punta de pistola en mayo, Fernández, de 24 años, inició un peregrinaje por las tiendas que los venezolanos conocen demasiado bien, en un país que tiene la inflación más alta del mundo, escasez crónica de alimentos y alta delincuencia.

“Es la misma sensación de impotencia como cuando uno tiene que ir a tres o cuatro supermercados en busca de papel higiénico o aceite o harina”, dijo Fernández. Tras varias semanas de espera, compró un Samsung Galaxy Fame, un teléfono más simple con menos funciones. “Por lo menos, si me lo roban, no me dolerá tanto”.

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